
Imaginense que su pareja se pone juguetona y le da por esposarte a la cama. Ahora imaginense que le da por morirse y te quedas desnudo, atado en la cama en una cabaña alejado de la civilización. Eso le pasa a la protagonista de esta novela. No es para morirse de miedo, pero si para volverse loco. A mi si me gustó, aunque a veces se vuelve un poco lenta la narración.