El barco de la muerte está ambientado justo apenas terminada la primera guerra mundial y narra las peripecias de un marino norteamericano que es abandonado en Amberes sin papeles y sin dinero. Como no le es posible probar su ciudadanía es deportado de país a país victima de la burocracia, hasta que después de estar por un tiempo en España es contratado por la embarcación llamada Yorikke, tan vieja que ni siquiera los que navegan en ella saben desde cuando está a flote. Cuando está ahí se da cuenta que se trata de un barco de la muerte (así se les llamaba a los barcos que era mejor hundirlos para cobrar el seguro).
La verdad esta novela me agradó, sin llegar a ser lo mejor que haya leído en los últimos tiempos, pero nos traslada a esos tiempos y nos enseña que la vida de los marinos no era tan dulce como imaginamos y que la explotación laboral ha existido desde hace mucho tiempo.









