
Esta novela ambientado en Acapulco de los 70´s, es todo un viaje. La historia trasncurre en un sólo día. Los personajes Virgilio (un lanchero que vende drogas), Rafael (un lector del tarot), Francine y Gladys (dos canadienses como de 50 años con una relación sodomasoquista) y un gay que trata de poner orden a todo el desmadre que es la novela. Lo que más me gustó fue la descripción de los lugares donde yo pasé mi niñez, La Condesa, Pie de la Cuesta, la Barra de Coyuca, La Roqueta y hasta Caleta. La historia esta llena de rock, alcohol, drogas y muy poco de sexo. La lectura aveces se hace pesada, pero vale la pena.